miércoles, 24 de agosto de 2016

RECOLECTANDO ORÉGANO.

 Origanum vulgare
La recolección del orégano lleva su proceso y tiene que ver con la recogida de materia prima de buena calidad , que la temperatura sea alta para hacer un secado en condiciones y poder guardar las hojas en frascos herméticos  para su uso bien culinario o como elemento en la medicina natural o "popular".

Cuando la planta del orégano esté en flor hay que ir recogiendo las varas que están totalmente con las flores abiertas y dejar en la planta aquellas varas que aún estén en su proceso de floración.
Las varas no florecen todas al mismo tiempo por lo que hay que ir recogiendo según su estado de floración. Si se recogen las varas todas a la misma vez, notaremos que hay florecillas que han perdido su color y adquieren una tonalidad marrón o negra  y ésto hace que su calidad no sea del todo buena.


Coloco las varas sobre papel vegetal y lo someto a una deshidratación natural. La temperatura entre 25ºC y 30ºC es la ideal para que se vaya deshidratando lentamente sin perder el color y conservando un aroma exquisito.
Se sabrá cuando está listo porque al tocar las varas se le caen las hojas y al tocar da sensación de crujir por falta de humedad. Se termina de retirar las hojas y así conseguimos el orégano listo para guardar.


El orégano es una planta muy utilizada en uso culinario  en especial para adobar carnes o condimentar la pasta.
En la medicina natural se utiliza para la tos , como antiséptico natural y fungicida.
Su principal componente es el timol y se considera una planta con gran número de antioxidantes.
Se dice que los antiguos egipcios ya empleaban el tomillo como principal componente de timol para la conservación de las momias.
El timol se descubrió como sustancia en 1719 por Caspar Neumann y entre las plantas con alto valor de timol  encontramos el orégano.