lunes, 28 de enero de 2013

INJERTAR ES UN ARTE ...

 
Lo principal es tener las varas seleccionadas para injertar en el árbol que vamos a hacer el trabajo.
Aquí tenemos las varas de peral , rafia  y un cartón para evitar que las varas tengan contacto con tierra  y hojas del lugar.

 
Aquí podemos ver la vara , la cuña para ayudar a  insertar las varas y el cuchillo o navaja para hacer los cortes.
 
 
Comenzamos cortando el árbol a injertar , en este caso es un peral que no da buenos frutos.
Cortamos con una tijera especial para poda, limpiamos bien con agua y jabón.
Se puede limpiar con agua oxigenada para hacer una limpieza más profunda y secar bien.
 
 
Cortado el árbol a la altura deseada , se le hace un corte central en el tallo bajando la profundidad a unos 3cm  y entonces colocamos la cuña en el centro para abrir el corte.
La cuña se debe hacer en ese mismo momento con cualquier rama que esté limpia .
 
 
Esta cuña está hecha de una rama de brezo , nada en particular , solo por su dureza.
 
 
Las varas se les cortará la parte que va insertada , se hará en forma de cuña con dos cortes .
La vara queda preparada para insertar y que quede ajustada en el corte realizado anteriormente.
 
 
Podemos observar que se colocan dos varas y se comienza a atar con la rafia, haciendo giros y que quede bien tensada para que no entre agua  y ni quede en contacto con el exterior.
 
 
Terminamos haciendo un nudo bien fuerte y pasamos a proteger la rafia con una cinta especial plástica no porosa , especial para injertos.
 
 
Aquí se hace de la mejor manera posible , el frío hace las manos torpes pero se intenta con todo el cariño dedicado al taller y a la obra que estamos realizando.

 
 
Trabajo finalizado y a esperar .
Como bien se puede apreciar , aquí está todo muy verdito y los aeonium que se ven en la pared son adornos que se cuentas a cientos y cientos por cada pared .
Este año es una primavera especial  y  éste será compañero del peral injertado.
 
Candela